Grosor del policarbonato: cuántos milímetros necesitas según el uso
Grosor del policarbonato: cuántos milímetros necesitas según el uso
El grosor del policarbonato es uno de los factores técnicos que más dudas genera antes de realizar una instalación. Elegir un espesor insuficiente puede comprometer la resistencia y el aislamiento de la cubierta, mientras que sobredimensionarlo supone un coste innecesario. La clave está en ajustar el grosor a las condiciones reales de cada patio.
¿Qué espesores de policarbonato existen?
El policarbonato celular para cubiertas se comercializa habitualmente en espesores que van desde los 4 mm hasta los 25 mm o más. Los formatos más utilizados en patios de luces residenciales son los de 6, 8, 10 y 16 mm, cada uno pensado para un rango diferente de luces entre apoyos y de exigencia térmica. A mayor grosor, mayor número de cámaras interiores en la plancha, mejor aislamiento térmico y acústico, y mayor resistencia a la carga de nieve o viento. Descubre cómo valoramos cada instalación para determinar el grosor más adecuado antes de presupuestar.

Cómo elegir el grosor correcto según la aplicación
Para patios de luces interiores en edificios residenciales con luces entre apoyos de hasta 80 o 90 centímetros, un policarbonato de 6 u 8 mm suele ser suficiente para garantizar resistencia y paso de luz. Cuando la distancia entre perfiles es mayor, o cuando el patio está expuesto a cargas de viento importantes por su altura o ubicación, se recomienda pasar a 10 o incluso 16 mm. Este último grosor también es preferible cuando el confort térmico es prioritario, ya que sus múltiples cámaras reducen de forma significativa las pérdidas de calor en invierno y el sobrecalentamiento en verano.
El grosor del policarbonato adecuado no es el más grueso disponible, sino el que responde con precisión a las características estructurales y climáticas de cada instalación. Consulta los trabajos que realizamos en patios de luces para ver qué espesores aplicamos en proyectos reales.
El error más frecuente: infradimensionar el grosor para reducir coste
Optar por el policarbonato más fino disponible para ahorrar en material es uno de los errores más habituales en instalaciones que acaban dando problemas. Una plancha demasiado delgada para la luz entre apoyos puede combarse con el calor, vibrar con el viento y perder rigidez con el tiempo, generando ruidos, filtraciones y una vida útil muy inferior a la esperada. La diferencia de precio entre un espesor insuficiente y el correcto raramente justifica los problemas que puede ocasionar a medio plazo.
En resumen: el grosor del policarbonato no es un detalle menor. Si tienes dudas sobre qué espesor necesita tu patio, solicita un presupuesto gratuito y te asesoramos con criterio técnico desde el primer momento.









